Se busca candidata a un buen desastre,
risueña, despistada y algo loca,
no quiero ni que planche ni sea sastre,
que tenga mil incendios en la boca.

No importa ni la edad ni la estatura,
ni el peso, ni el color o la belleza,
el caso es que le guste la aventura
y vuele cuando arrecie la pereza.

No pido demasiado, pido todo,
y “todo” nunca es mucho cuando hay ganas,
resumo requisitos necesarios:

Dos almas que se miren codo a codo,
tocar la luna todas las mañanas,
vivir la vida sólo en escenarios.

 

Ojo a lo que viene…

Sombras cuarteadas de neón, Alicia García Núñez

Elegía – Miguel Hernández.

Alma desnuda – Alfonsina Storni

 

 

Enamoraos canallas