Cómo dejar de sentir celos enfermizos, Que gran pregunta! Y es que todos a lo largo de nuestra vida hemos sentido alguna vez la punzada de los celos atravesando nuestros estómagos. La pregunta es… ¿Es normal sentir celos? ¿Nos pasa a todos o hay personas que no son celosas? ¿qué puedo hacer para dejar de sentirme así? ¿Son todos los celos enfermizos?

Bueno, para vuestra tranquilidad os diré que hasta cierto punto es normal sentir celos. Al fin y al cabo los celos no son más que una respuesta de nuestro cuerpo ante el miedo ocasionado por la posible perdida de alguien o algo que es importante para nosotros. Hasta aquí todo bien. El principal problema viene cuando esos celos se convierten en celos enfermizos y se reflejan en el comportamiento que tenemos hacia nuestra pareja, minando nuestra confianza en ella. Mirar su móvil, espiarla, tratar de controlar todos sus movimientos… son algunos de los desafortunados actos que ejecutan las personas celosas con sus novi@s pensando que de ese modo van a poder tenerlo todo bajo control y protegerse ante un posible engaño. Lo que no piensan es que si el objetivo de sus actos es el de no perder a su pareja, lo que consiguen con tales celos enfermizos es justamente lo contrario: que la persona que un día se enamoró de nosotros por una serie de cosas buenas que le aportábamos, pase a ver que su idílica historia no es más que una cárcel en la que cada paso ha de ser explicado, justificado, grabado, documentado e incluso evitado por el sufrimiento que puedan causar en su relación. Y sobre todo que no hay cosa peor que sentir que tu pareja no te deja vivir porque no confía en ti. Como me dijo un amigo una vez, cuanto más intentes controlar y limitar a una persona más motivos le estás dando para que se vaya de tu lado. Si al contrario, esa persona siente que a tu lado puede hacer cualquier cosa sin sentirse limitada (siempre dentro de los pactos y reglas que hayáis establecido previamente para vuestra historia), no tendrá motivos para buscar a otra persona porque se sentirá plena.

Sé que en la práctica esto no siempre es fácil. Estamos de acuerdo en que en ocasiones se puede dar el caso de que nos cueste confiar en otra la persona por su forma de ser o de comportarse y nos resulte igual de difícil dejarlo que seguir con ella, pero desde luego esto no justifica tales comportamientos, porque al final, el problema no deja de ser de la persona devorada por esos celos enfermizos.

Una relación es para disfrutar y compartir cosas con tu pareja y si no puedes confiar en tu ella porque no te inspira la confianza necesaria simplemente déjala y busca a otra, pero no pierdas el tiempo tratando de convertir tu vida y la suya en una pesadilla.

Lo malo es que por regla general la persona celosa lo es por factores tales como exceso de inseguridad, miedo, baja autoestima, egoísmo… y el temor a ser abandonado o engañado no le permitirán ni dejar la relación ni confiar en el otro. Y esto suele empujar a estas personas a controlar por un lado y a tratar de minar la moral de su pareja para sentirse a la altura por otro. Así pues…cómo dejar de sentir celos enfermizos…Vamos al lio:

  1. Valórate a ti mismo. Si amigos, si no nos valoramos a nosotros mismos no podemos pretender que los demás lo hagan. Y sobre todo si somos inseguros y nos metemos en una relación, lo más probable es que cualquier persona mona que se acerque a nuestra pareja suponga de inmediato una amenaza a nuestro idilio. Por tanto es importante amueblar bien nuestra vida antes de compartir viaje. Tener un buen círculo de amigos, hobbies que nos encanten, haber construido un espacio vital solo para nosotros, disfrutar de nuestro trabajo… Son algunas cosas que nos pueden ayudar a generar una identidad como persona fuera de una pareja en lugar de esperar que sea ella la que nos complete o dé sentido a nuestras vidas. Se trata de que os acompañéis en el camino no de que lo dejéis todo por el otro.
  2. El oxígeno es vital. A pesar de que pueda sonar raro lo que voy a decir, lo cierto es que aquellas parejas que pasan menos tiempo juntas son las que más probabilidades tienen de continuar unidas. El hacerlo todo con tu pareja puede hacer que surjan roces, discusiones, diferencias, monotonía, y sobre todo, puede hacer que dejemos de verla como alguien especial a base de tenerla a nuestro lado todos los días. Aquellas parejas que mantienen un espacio vital mantienen durante más tiempo la sensación de novedad y la intensidad de los encuentros como consecuencia del hecho de no tenerse tan vistos y echarse de menos. Además el espacio hace que siempre tengamos cosas que contarnos y aportarnos dado que una parte de nuestras vidas está transcurriendo al margen del otro lo cual también alimenta la relación. Por tanto la próxima vez que tu cónyuge esté ocupad@ y no pueda verte, no pienses mal, aprovecha para disfrutar de ti y sobre todo siéntete bien porque ese espacio está haciendo más fuerte lo que tenéis en lugar de temer.
  3. Cuidado con lo que deseas. La persona que siente celos permanentemente tiende a inundar de normas a su pareja para poder, de ese modo, controlarla y que ninguna amenaza se pueda colar en la relación sin su supervisión. Pero claro, lo que no pensamos es en que si nuestra pareja acepta esas normas…¿No es de lógica pensar que nosotros tendremos que cumplirlas también? Si presionamos a nuestra pareja para que no salga con sus amigos, ¿No es de lógica pensar que nosotros deberemos predicar con el ejemplo y no hacerlo tampoco? ¿Queremos poco a poco convertir nuestra historia en una prisión? ¿Qué pasa si un día somos nosotros los que nos agobiamos al no poder cumplir las normas que nosotros mismos establecimos por nuestra seguridad? Y es que cada norma que se aprueba en una relación se aprueba en ambos sentidos y un día nos veremos en el problema de querer saltarnos una de las normas por nosotros propuestas. Y en el peor de los casos acabaremos quedamos por reducir nuestra vida y nuestra felicidad a una persona, nicho ideal para los celos. El tener una relación sana, sin puertas, donde la comprensión y las ganas de disfrutar estén por encima de los miedos es la clave del éxito. Mejor apuesta por esto.
  4. El equilibrio es el rey. Para mí no hay nada más bonito que poder disfrutar de mi mundo y a la vez tener a alguien que camine a mi lado. El tener nuestra vida llena de cosas y que nuestra pareja sea una más de ellas es fundamental para no perder nuestra identidad y a la vez nos dotará de más capacidad y de más comprensión para hacer felices a las personas que tengamos al lado. Si disfrutamos de vidas plenas llenas de cosas que nos gusten es probable que veamos la vida con más optimismo y no nos pasemos el día pensando en que hará nuestra pareja o en si nos estará engañando. El problema es que existen muchas personas cuyas vidas están vacías y cargan en sus novi@s la responsabilidad de su felicidad sin pensar en la felicidad de la otra persona. Ambos tenéis que ser felices sino cualquier historia estará condenada al fracaso.
  5. La intimidad marca la diferencia. El demostrarse sobradamente lo mucho que os quereis cuando estáis juntos es un refuerzo fundamental para la seguridad de vuestra relación y para evitar esos molestos celos enfermizos. Muchos besos, mucho cariño, muchas risas, mucho sexo!(Y sino fijaos en este artículo en lo que pasa con la falta de sexo….en definitiva, divertirse juntos y comprenderse.
  6. La vida no se acaba con la ruptura. Y si al final nos dejan… pues chic@ lo siento pero no se acaba el mundo. Vivimos en una generación con miles de oportunidades, que se enamorará varias veces a lo largo de su vida y que tendrá varias parejas antes de estirar la pata. Es preferible dejar una historia y empezar otra si la persona que teníamos al lado no estaba a nuestra altura antes que llenar la ciudad de cámaras de seguridad y pinchar todos los teléfonos del mundo. Si no puedes disfrutar de una historia no entres. No te encabezones con que esa persona debe ser tu media naranja a costa de lo que sea. Ninguna persona será nunca tuya, solo estará a tu lado por la felicidad que le des y no por derechos que tengas sobre ella. Y si eso desaparece, acabará todo. Por tanto no te quiebres demasiado, disfruta, da lo mejor, y si no funciona, no temas, a veces es mejor una ruptura a tiempo que una prisión de por vida. Siéntete afortunad@ por haber tenido la oportunidad de compartir ese espacio de tu vida con esa persona que tanto te ha hecho sentir y sigue tu camino. Uno nunca sabe las sorpresas que nos deparará la siguiente historia…

Y esto es todo canallas, esperamos haberos ayudado a resolver el problemilla de los celos enfermizos o al menos, que hayáis sacado algo en claro de todo esto y esteis preparados para disfrutar aun mas de vuestras relaciones. A enamorarse!!

 

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