“Solo hay que abrir bien los ojos para saber quién ha comenzado la mañana con sexo y quién no. Eso se nota”, afirma la sexóloga Ruth González Ousset. Y añade: “Amanecer con sexo es la mejor manera de comenzar el día. Las hormonas que se liberan durante el acto sexual ayudan a rendir mejor en el trabajo y mejoran el estado de ánimo”.

La ciencia también avala esta opinión. “El sexo a primera hora del día influye notablemente en la forma en la que afrontamos la jornada, tanto por su efecto químico (se segregan endorfinas y oxitocina, hormonas que mejoran el estado de ánimo) como por sus efectos psico-emocionales (los abrazos, caricias y juegos nos hacen sentir queridos y atractivos)”, explica el sexólogo Juan Macías Ramírez.

Ahora solo hace falta adelantar la hora a la que suena el despertador. Ramón, abogado de 42 años, confiesa que lleva años poniendo en práctica esta rutina sexual: “Mi mujer y yo empezamos a practicar sexo antes de ir a trabajar cuando estábamos intentando que se quedara embarazada. Al principio era un poco estresante, porque nos lo tomábamos casi como una obligación. Pero luego nos relajamos y le cogimos el punto a empezar así el día. Ahora, después de tener a nuestro hijo, seguimos despertándonos media hora antes un par de días a la semana para hacer el amor antes de ir al trabajo”.

El objetivo de amanecer con tiempo no es otro que poder disfrutar de estos encuentros sin agobios, dedicándoles la atención necesaria, con el aliciente de que antes de desayunar ya habremos hecho algo beneficioso para nuestro organismo. “Se trata de una rutina que, además de ser divertida y agradable, ayuda a ejercitar el cuerpo, motiva, reactiva el sistema respiratorio e incluso regula el apetito. Y también es una buena forma de que el sexo en pareja sea fluido y dinámico”, apunta Macías.

La sexóloga Marta Ibáñez, que apoya la teoría de Macías, quiere acabar con la mala fama que envuelve a la rutina: “La rutina está infravalorada. Es algo a lo que le tenemos mucho miedo y en realidad los seres humanos necesitamos costumbres y rutinas establecidas. Se puede ser plenamente feliz teniendo relaciones todos los sábados a la misma hora en la postura del misionero y ser profundamente infeliz buscando que cada relación sexual sea única e irrepetible”. Ruth González también cree en los beneficios de llevar una rutina sexual y expone su argumento: “¿Si sabemos qué días ir al gimnasio por qué no poner en el calendario semanal los días en los que vamos a tener relaciones sexuales? Estamos en una era en el que el tiempo es lo más valioso que tenemos y debemos aprovecharlo al máximo. He comprobado que las personas que programan los encuentros sexuales practican más sexo que las que no lo hacen”.

Pero hacer el amor a primera hora del día no es solo beneficioso para la salud. Según un estudio llevado a cabo por científicos americanos, el sexo matutino influye además en el rendimiento laboral y mejora las habilidades profesionales. Los expertos llegaron a esta conclusión tras estudiar a 500 parejas, de entre 18 y 50 años, que respondieron a preguntas sobre su vida personal y su trabajo.

El resultado de la encuesta reveló que las parejas que mantenían con asiduidad relaciones sexuales por la mañana tenían éxito en su carrera laboral y mayores ingresos. Y la explicación a este fenómeno se encuentra en la energía que aporta. Practicar sexo al despertar ayuda a que las horas laborales sean productivas. El Instituto de economía laboral alemán avala esta teoría y defiende que las personas que mantienen relaciones sexuales por las mañanas ganan más dinero que aquellas que no lo hacen. Esto se debe a que el sexo nos vuelve más entusiastas en el trabajo y nos ayuda a tomar buenas decisiones.

Aunque no todos se sienten a gusto intimando con su pareja con las legañas aún sin quitar. “Odio el aliento que tenemos nada más despertar. Me echa para atrás. Mi novio cree que soy muy quisquillosa porque le pido que antes de hacer nada vaya a lavarse la cara y los dientes, así que normalmente no solemos tener sexo por las mañanas porque no llegamos a un acuerdo”, reconoce Paula (34 años, bióloga).

En estos casos, la sexóloga Marta Ibáñez recomienda negociar y ceder: “Cada pareja tiene unas necesidades específicas. Lo más importante es estar descansados, a gusto y tener tiempo para intimar sin prisas ni presiones. Hay parejas que, por ejemplo, están más cómodas practicando sexo a la hora de la siesta”.

Para mantener una relación de pareja saludable capaz de sobrevivir al paso de los años es necesario cuidar los pequeños momentos de intimidad (caricias, besos, tocamientos, palabras bonitas…) todas las mañanas. “No siempre tienen que terminar en una relación sexual. Se trata de momentos que pueden dar pie a un encuentro sexual breve o simplemente generar un mayor vínculo afectivo y un aumento del deseo en la pareja”, apunta la sexóloga Núria Jorba. Además, la forma en la que nos despedirnos de nuestra pareja también es clave. “Hay que dar besos en condiciones, no simples picos para fichar. Es importante sentir el beso”, insiste Jorba.

¿Y si no tengo pareja? El sexo siempre tiene cabida, ya sea solo o en compañía, y de cualquier forma es beneficioso para la salud. “Durante el orgasmo se segregan endorfinas que mejoran el humor y movilizan muchos grupos musculares, algo necesario para desentumecer el cuerpo después de muchas horas inmóviles en la cama”, argumenta la sexóloga Leire Méndez. Otro de los motivos por los que el sexo, en compañía o soledad, es tan beneficioso a primera hora es porque el cuerpo se encuentra en el momento de mayor predisposición para ello. “Al despertar después de un sueño reparador estamos menos estresados. Además, durante la fase REM se producen las erecciones nocturnas y la tumescencia del clítoris, factores que favorecen el encuentro sexual”, afirma Méndez.

Enamoraos canallas
Fuente: elpais.com