El dolor que supone el superar una ruptura amorosa puede ser casi mas devastadora que el dolor físico. El resultado es que al final perdiste a tu pareja, a tu amigo, a tu amante…Fuera lo que fuera y lo que haya representado para ti, terminar siempre duele y a ese dolor no hay manera de darle la vuelta de un día para otro. Es duro porque perdiste ilusiones y muchas otras cosas importantes. En este punto el abanico de sentimientos es bastante amplio: Vació, decepción, frustración, ansiedad, rabia,…

Pero el problema no es solo el dolor que podemos experimentar con una ruptura; el problema fundamental es que al enamorarnos nos convertimos en “yonkis del amor” y pasamos a engancharnos a la otra persona como un drogadicto a su dosis, lo que quiere decir que el día que todo termine sufriremos nuestro particular sindrome de abstinencia y necesidad permanente de otra “dosis de amor”.

No en vano cuando llega el amor el cerebro usa los mismos circuitos neuronales de recompensa que los de una persona enganchada a una droga. Ésto abre la puerta a posibles recaídas y a que la recuperación no se convierta en u proceso plano o lineal.

Es posible que además podamos ir saltando de una fase a otra o incluso estar en varias a la vez. Pero poco a poco, con el paso de los días, iremos viendo como los circuitos neuronales destinados a pensar en esa persona se van debilitando y van siendo sustituidos por otros.

Progresivamente nuestros niveles de neuroquímicos en el cerebro volverán a estabilizarse a niveles previos al enamoramiento y todo acabará volviendo a la normalidad.

No obstante hay personas que por su baja autoestima, inseguridad, miedos,…tienen mas problemas que otros para conseguir superar una ruptura.

Si es tu caso y ves que todo te desborda es recomendable acudir a un profesional. Sin embargo, salvo en casos contados, lo ideal es no depender de fármacos ni medicamentos salvo en casos extremos.

Tenemos que enfrentarnos a estas situaciones y que aprendamos a superarlo por nuestros medios.

En la época actual es posible que una persona pueda llegar a tener varias parejas a lo largo de su vida y no tiene sentido que tras cada ruptura uno se encierre a llorar y a medicarse durante años hasta superarlo.

Pero antes de ponernos con la tarea es importante que sepamos las fases por las que has de pasar antes de superar una ruptura amorosa. Nos servirá para estar preparadas, para ser conscientes de lo que está sucediendo y poder poner las medidas mas adecuadas para salir de ella.

Fases tras una ruptura amorosa.

Fase 1: Fase de Shock.

Esta fase hace referencia al shock inicial, a ese momento en el que recibimos la noticia de la ruptura y no damos crédito a lo sucedido. Tanto es así que no lo asimilamos y nos comportamos como si nada hubiese pasado y todo siguiera como hasta ahora. Es una reacción en la que la persona está como ida, se experimenta una parálisis, una desorientación y un vacío que deja a la persona paralizada.

Esta suele ser una fase breve que puede durar desde un día hasta un mes pero que no suele extenderse mucho mas, pasado este tiempo suele dar paso a otra fase que es la fase de negación

Fase 2: Fase de negación.

Esta es la siguiente fase que viviréis en el proceso de superación de una ruptura emocional. La negación. Esta fase se caracteriza por ser conscientes de que la ruptura se ha producido pero nos negamos a aceptarlo. “Es imposible que se haya acabado, es imposible que ya no me quiera o se haya cansado de mi”. Pensamos en todo lo que hemos compartido, en lo importantes que eramos el uno para el otro. “Si hace nada me decía lo mucho que me quería, ¡No puede ser que se haya acabado!”

En esta fase nuestra mente se obsesionará con encontrar formas de volver, de recuperar esa relación. La sensación en este momento es que se nos ha ido de las manos pero que aun hay solución y nos enfocamos sobre todo en encontrarla para volver a estar como antes.

La duración de esta fase puede variar aunque lo ideal es que dure dos-tres meses máximo. No obstante hay personas que pueden quedarse estancadas en este punto incluso años.

Fase 3: Fase de tristeza profunda.

En esta fase se empieza a aceptar que la relación se ha terminado y que nuestra vida deberá empezar a moverse por otros derroteros a partir de ahora sin esa persona. Esta resignación ante el final puede generarnos una gran tristeza y una visión negativa de nuestra vida, de nuestras ilusiones y de nuestro futuro pudiendo llegar a rozar la depresión. Tendremos pensamientos sobre lo mucho que hemos luchado para acabar llegando a este punto, sobre lo que merece o no la pena, sobre si volveremos a encontrar a otra persona,…

Esta fase aunque dura es necesaria para poder seguir adelante pues el hecho de aceptar la ruptura es el primer y fundamental paso para superarla. Es importante  tener claro que es cuestión de tiempo el seguir adelante. Hay que tener cuidado con regodearnos demasiado en esta fase pues de alargarse mucho puede afectar a nuestra moral y que acabe derivando en depresión.

Simplemente siente esa tristeza y úsala como punto de partida para rehacer tu vida.

Fase 4: Fase de culpa.

Esta es una de las fases mas típicas del proceso y que mas nos puede dificultar el superar una ruptura. El sentirnos culpables por cosas que podíamos haber hecho mejor, por comportamientos que podíamos haber evitado, por situaciones que nosotros provocamos,…Esto es un problema dado que si nos sobrecargamos con esta culpa, si le damos muchas vueltas a nuestra responsabilidad en la separación puede ser que nos obsesionemos y acabemos sufriendo de ansiedad, estrés…ante la imposibilidad de volver atrás y cambiarlo todo. 

Debes pensar que no todo fue culpa tuya, una relación es una cosa de dos y ambos son responsable de lo que pasa. Y si crees que fue sobre todo tu culpa, que la otra persona lo dió todo y que tu fallaste sin remedio pues tampoco pasa nada. Quizás simplemente no era éste el mejor momento para estar con nadie y probablemente lo mejor que podía pasar era que esta historia terminase.De este modo tendrás tiempo para analizar que está mal en tu interior y podrás trabajarlo y mejorarlo antes de volver a intentar tener otra relación.

Fase 5: Fase de rabia.

En esta fase se ha terminado la culpa, se ha terminado la tristeza. Empezarás a sentir cabreo, rabia, enojo. Aaaaaaarrrrrrgghhhhhh!!! Y esto el lo mejor que te puede pasar porque por fin en todo este proceso encontrarás la energía para querer alejarte definitivamente de la otra persona.

La ira es una fuerza muy poderosa y puede ser el motor que te haga salir del barro, que te empuje a poner en marcha nuevos planes, a planificar nuevos proyectos.

Fase 6: aceptación

Si has vivido y utilizado la rabia adecuadamente podrás pasar ya por la fase de aceptación. No se puede decir que lo hayas superado del todo y que estés hasta arriba de ilusión y motivación pero si que estás en un momento en el que puedes ver y aceptar que todo terminó sin rencor, sin odio. Puedes mirar la experiencia sin dolor aceptando todo lo que te aportó y teniendo claro que hay que seguir adelante. Si todo va bien en muy poquito tiempo volverás a sentir ilusión, ganas, alegría.

Las personas en la fase de aceptación comienzan a asumir lo sucedido, a pensar en sí mismas y a dirigir su mente hacia el futuro y no hacia el pasado o a la pérdida. La aceptación es la vía definitiva para la superación de la ruptura y nos ayuda a pensar en construir un futuro para y por nosotros.

Es muy importante que tengamos claro que las fases no tienen porque ser lineales y consecutivas sino que pueden saltar, retroceder, mezclarse,…Todo depende de ti. Si, si de ti. La duración de cada fase, el volver atrás o el saltarse alguna depende en exclusiva de ti.

Si te convences de que puedes salir salir adelante y le pones ganas en hacerlo sin duda puedes acortar los plazos de recuperación considerablemente. ¿O acaso merece la pena tirarse 2 años encerrados en casa llorando cada vez que una historia salga mal? No tiene sentido.

Es un precio demasiado alto. Las relaciones hay que disfrutarlas y aceptar que pueden salir mal y que dolerá pero no al nivel de un fallecimiento.

Bien una vez conocidas las fases a las que te deberás enfrentar vamos a ver que debes hacer para salir antes y mejor de esta situación. Si sigues todos los pasos te garantizamos que saldrás antes de lo que crees!

 

11 Pasos para superar una ruptura amorosa.

Como superar una ruptura

1.Elimina todo lo que tenga que ver con la otra persona.

Deshacerte de de todos aquellos objetos que te traigan recuerdos suyos es el primer paso fundamental para poder seguir adelante.

Guárdalos, tíralos, quémalos, lo que quieras, pero fuera de tu vista. Pinta la casa, cambia la decoración. Borra fotos. Sin piedad. Es fundamental desintoxicarte y empezar de nuevo pero de verdad.

Elimina su movil, su contacto de redes sociales, deja de quedar con amigos que tengáis en común. Es fundamental que desaparezca de tu vida del todo. Nada de ser amigos ni de llamaros para ver que tal lo lleváis.

En las primeras fases y hasta que lo hayas aceptado y estés preparado/a para seguir sin él/ella el contacto debe de ser 0.

2.Cambia tu objetivo vital.

¿Cual es el objetivo en tu vida estar con esa persona o ser feliz? Creo que como el del resto de humanos el objetivo fundamental es ser felices y disfrutar. No vinimos para estar con alguien en concreto.

Convéncete de esto. Una persona que no quiere estar con nosotros o que no nos hace felices no pinta mucho en nuestra vida. Ejemplos de objetivos serían “ser una persona mas fuerte”, “Respetarme a mi misma”, “estar con alguien que luche por mi y me haga feliz”,…

De este modo si un día te ves tentada a coger el teléfono, si tu objetivo es ser respetarte a ti misma y estar con alguien que te valore y te haga feliz, soltarás el teléfono porque al escribirle estarás yendo en contra de lo que eres o de lo que quieres ser. Y ahí te estarás convirtiendo en esa persona hasta que un día serán ellos los que corran por ti y no al contrario.

3. Llora y patalea todo lo que sea necesario.

Hasta que llenes todos los pantanos de España si fuera necesario. Sobre todo al principio será lo que mas te pida el cuerpo. Pues dáselo, échalo todo cuando te lo pida. Te hará bien.

No se trata de pasarnos el día llorando pero si de hacerlo de vez en cuando para ir soltando los sentimientos negativos que no inundan por dentro.

4. ¿Para que están los colegas?

Comparte todo lo que sientes con ellos, no es bueno que intentemos superarlo todo nosotros solos. Cuéntales lo que sientes, como estás, ríete con ellos de lo pasado. Ellos seguro que también tienen alguna historia como la tuya y que compartirán contigo para demostrarte que de todo se sale.

Es muy importante que no te encierres en tu cuarto y te regodees hasta el infinito en tu tristeza. Momentos puntuales bien pero es estar con gente te ayudará a tener momentos de normalidad para que tu mente pueda ir olvidando lo que tanto la obsesiona.

5. Escribir como terapia.

Es una terapia que puede ayudar mucho sobre todo a sacar todo lo que llevas dentro y desahogarte. En mi caso siempre que estaba en estas situaciones me tiraba horas escribiendo y tengo que decir que me ayudaba bastante.

Sobre todo porque por alguna extraña razón ha sido en estos momentos cuando he escrito mis mejores cosas. Aprovecha ese dolor para sacar toda tu creatividad y explorar tus emociones.

6.Piensa de forma positiva.

Respira hondo, mira al cielo, visita sitios nuevos y siéntete afortunada de estar viva y de poder disfrutar de la vida que quieras. Hoy lo has dejado con tu pareja pero…¿Porque no mudarte a Tailandia y vivir allí una nueva y excitante historia? ¿Algo te lo impide?

Se positiva porque aunque sufras puedes llevar la vida que quieras. Quizás este fuera el empujón que necesitabas ¿No crees?

7. Piensa en ti.

toca ser egoísta y pensar en ti y solo en ti. Y no te sientas mal, es lo que toca y es necesario. Date caprichos, placeres, lujos! Disfruta de ser tu! Cómprate algo de ropa, vete a un concierto, cambia de peinado (dicen que esto ayuda mucho), vete a la playa unos días, date un atracón de napolitanas de chocolate,…

¡Lo que sea! El ejercicio por ejemplo es genial para aliviar tensiones y sentirnos mas en forma. Ademas nuestro cerebro libera endorfinas que nos hacen sentir muy bien.

8. Tómatelo con calma.

Acepta que es un proceso progresivo y que tiene que pasar el tiempo. Esto es lo mas importante. Si sigues todos estos pasos probablemente en unos meses puedas volver a estar a tope pero algo de tiempo tiene que pasar.

Como decía antes es un proceso de desintoxicación y como tal tiene sus plazos. No hay que tener prisa.

9. Sigue con tu rutina.

Es fundamental el mantenernos ocupados y pensando en cosas ajenas a nosotros. Las rutinas nos traen normalidad y nos sacan del agujero melancólico en el que nos hallamos.

Piensa que si estas rodeado de compañeros de curro, cliente o jefes harás por ser mas fuerte porque estés como estés el trabajo hay que hacerlo. Si es cierto que existen trabajos muy mecánicos y que nos dejan mucho tiempo para pensar. Si es tu caso…¿Que haces que no lo has dejado ya?

10. Perdona.

El perdonar es un paso clave para dejar atrás. Si no hay odio ni rencor sino agradecimiento por lo vivido y aprendido te será mas sencillo avanzar y rehacer tu vida. 

Si no perdonas corres el riesgo de que ese odio te mantenga atada al pasado mas tiempo del que te gustaría. Lucha por tu felicidad y olvídate del resto.

11. Todo pasa.

Lo bueno, lo malo, todo. Grábatelo cuando lo estés pasado mal y repítetelo a diario. Porque por muy mal que lo estés pasando no va a durar siempre porque…todo pasa..

Si seguimos todos estos casos a rajatabla podremos superar una ruptura en mas menos 6 meses!! Y os hablo por experiencia. Seguid leyendo…

 

Para que veáis os voy a contar una historia mía. Mi primer novio tenía la curiosa costumbre de dejarme una  vez al año. Si, él era así. Pero ¿Sabéis qué? La culpa en el fondo de que esto pasase era mía.

¿Y sabéis porqué? Porque estaba como loca por estar con alguien y no quería perderlo aunque no fuese ideal para mi. Y eso condujo a que tuviera que aguantar que él llevará completamente el control de la relación e hiciese conmigo lo que quisiera. Ahora eso si, la última vez que lo hizo decidí que en esta ocasión iba a actuar diferente.

Empece a tener citas con chicos y a quedar con amigas. Después de 4 años de rayadas y amarguras, idas y venidas, no podía mas. De pronto volvía a sentirme viva, llena de energía, me apetecía hacer de todo. Conciertos, playa, viajes, películas, escribir, quedar con amigos,…

Fueron dos-tres meses increíbles. Con todo lo que había sufrido por semejante tipejo. Una tarde me escribió para tomar un café. Y quedé con él. Pero esta no fue como las anteriores. En esta ocasión todo había girado 360º. Me hablaba de lo que se acordaba de mi, de si me había planteado volver…Y le dije que no. Que estaba bien así, que de momento no me planteaba volver. Que estaba cansada de rayarme y que quería estar tranquila. Y ahí terminó. Y lo mejor es que me sentía genial. Era como ser otra persona.

Los siguientes meses los recuerdo como una época muy feliz. Salí mucho, conocí a chicos muy interesantes, disfrute de muchos planes, tuve un sexo que hacía mucho que no tenía y sobre todo me encontré a mi misma.

Me sentía mas segura, mas positiva. Empece a escribir por las noches. Escribía sobre todo cuentos. Y un día me apunté a un curso de guión. Y hasta conseguí un puesto de trabajo en un teatro para buscar grupos musicales y llevarlos.  Me sentía segura y feliz.

¿Y sabéis qué? Que me volví a enamorar, hice las maletas y me mude con él a otra ciudad. Y os aseguro que esta relación no la buscaba como la anterior. La energía que transmitía y el positivismo lo hicieron todo sencillo. Porque cuando estás bien y no buscas nada en concreto…¡Atraes todo lo bueno y son ellos los que quieren cazarte!

Si crees que lo estás superando es que lo estás superando.

Si has leído bien. Según un estudio de Investigadores de la Universidad de Colorado superar una ruptura sentimental es tan sencillo como convencerse de que se ha superado.  explicaba Tor Wager, autor principal del estudio y profesor de psicología y neurociencia de la Universidad de Colorado.

“Todo está en creer que lo que estamos haciendo conducirá a una pronta solución del problema.”

Y es que simplemente pensar en ello es suficiente para que nuestro cerebro genere endorfinas que no hagan sentir mejor. Es el poder de nuestros pensamientos sobre nuestro estado de ánimo. Esto es lo que hace posible que en 6 meses se pueda superar una ruptura y estar perfectamente sin que el proceso se eternice.

Y es que el dolor emocional puede ser tan fuerte como el dolor físico y la prueba es que ambas sensaciones activan las mismas regiones neuronales del cerebro. 

Wager y sus colegas proponen con su investigación que una de las mejores maneras de superar una ruptura es engañarnos para superarlo. En otras palabras, hacer lo que creemos que nos ayude a mejorar seguramente funcionará.

Para terminar de demostrar esto te dejo una frase y un vídeo. (Si es que estamos que lo tiramos).

La frase: 

El vídeo: 

Pues hasta aquí el post de hoy, espero que te haya servido y estes con las fuerzas a tope para enfrentarte a ello. Cualquier cosa que necesites nos tienes aquí, ¡No sufras sola!

Y compártelo si crees que le pueda ayudar a alguien mas.

 

Enamoraos canallas