La sociedad es caprichosa, el bussines manda y permanentemente estamos cambiando patrones, modas, gustos, estilos, formas…Ahora se lleva esto, mañana se lleva lo otro y pasado una mezcla de todo para que permanentemente estemos gastando dinero y haciendo que la rueda de la máquina gire y gire. Y  la belleza femenina por desgracia no es para nada ajena a este hecho. Todo es negocio y esto también.

Y es que uno de forma natural tiende a pensar que los cánones actuales de belleza responden a lo que naturalmente nos debe atraer del sexo contrario pero la realidad es que no es así. Lo que pensamos establecido por la madre naturaleza no es más que el resultado de la forma de pensar de la sociedad en ese momento. Así en función de la época en la que estemos nos encontramos con ideales de belleza femenina diferentes, establecidos desde arriba y acatados y aceptados por todos. Por eso es curioso comprobar como hemos pasado de sentirnos atraídos por una estética basada en cuerpos generosos y redondos cubiertos de pieles blancas tirando a mármol (como reflejaba maravillosamente Rubens en sus cuadros en el siglo XVII) a un ideal basado en la idea de delgadez extrema imperante en la actualidad pasando por otra belleza femenina más consistente en curvas más marcadas y estilizadas por instrumentos como el corsé que definían la silueta y alzaban el pecho.

Enfermedades tales como la anorexia o la bulimia son algunos ejemplos de la terrible obsesión que generan en la actualidad los medios de comunicación en muchas mujeres por entrar en una talla 36, establecido y defendido por muchos diseñadores y marcas de ropa hasta el punto de llegar a generar graves problemas de salud en miles de jóvenes.

Os dejamos este vídeo que muestra la evolución en los cánones de belleza femeninos a lo largo de la historia.

.

¿Cuál es tu canon ideal de belleza?
Enamoraos canallas