Los daños psicológicos de una infidelidad o traición sexual suelen caer como una bomba cuando se producen.Y es que consideramos a nuestra pareja de vida como una base segura, un refugio donde meternos en un mundo sin corazón. Perdemos la fe en nuestra base segura cuando nuestro compañero de vida traiciona nuestra confianza.

La persona a la que acudir en busca de apoyo emocional, la poseedora de nuestro amor, es la misma persona que nos ha traicionado y ha herido profundamente nuestros sentimientos a través de la traición sexual. Es en ese momento en el que nos damos cuenta de que hemos estado viviendo en un paraíso de idiotas y que ya no podemos confiar en nuestro propio juicio. No sabemos qué creer, ya que nuestro mundo parece deshecho de forma permanente.

Independientemente de si la relación puede recuperarse de la infidelidad, la persona traicionada tiene que recuperarse de los síntomas que esta causa. Pero ¿Puede llegar este daño a convertirse en un trauma? El trauma de la traición sexual se produce sobre todo en situaciones en las que además la pareja infiel culpa a la víctima de dicha traición sexual, de ser la responsable de que tal infidelidad se haya producido, o cuando la pareja infiel rompe la relación para irse con su amante.

Recuperarse de una infidelidad requiere de los siguientes pasos esenciales:

1. No debes culparte. Es posible que hayas contribuido a los problemas de la relación, pero si has sido honesto y fiel, no mereces ser engañado por alguien que no cumplió su compromiso de fidelidad.

2. Debes cuidarte. Evidentemente sientes enfado, y es probable que comiences una dieta poco sana, o empieces a beber o fumar en exceso. Trata de cuidarte , piensa que todo pasa y que esto no ayudará a superar los daños psicológicos causados por la infidelidad.

Es importante que te apoyes en tu familia y amigos de confianza y que te mantengas lejos de aquellas personas tóxicas o que no te hagan sentir bien contigo.

3. No te dejes llevar por el «lado oscuro». Una infidelidad suele sacar lo peor de las personas como nuestro lado más paranoico pero no hay que ceder al lado oscuro.

Tienes derecho a sentir dolor y enojo, pero gritar sin parar o hacer lo mismo que tu pareja como represalia no servirá de nada. Puede que te sientas bien en ese momento, pero a largo plazo no eliminará el dolor subyacente.

Debes aprender a expresar tu dolor y toda la rabia que sientes como una persona madura si quieres volver a respetarte. Si decides continuar con tu relación tienes derecho a ser un poco paranoico pero no servirá de nada controlar a tu pareja en todo momento solo para que esto no vuelva repetirse.

No hay nada que puedas hacer al respecto si tu pareja quiere mantener la historia con la otra persona. Si llegas a un acuerdo para continuar con ella que sea con confianza, y sino es mejor seguir tu vida sin ella.

4. Se paciente. La recuperación requiere de tiempo. Una persona que ha sido engañada debe recuperarse del todo de los daños psicológicos causados por la infidelidad para poder recuperar la confianza arrebatada, y desde ese punto, poder volver a comprometerse con la monogamia.

En el caso de seguir con la relación, es necesario que tu pareja esté dispuesta a hacer grandes esfuerzos para recuperar tu confianza. No debes perdonarla a la ligera, ese perdón ha de ganárselo. Esto es muy importante para que las cosas no se repitan y te demuestre que realmente está arrepentida y que todo fue un error.

Si la opción es confiar en una nueva pareja romántica, piensa que llevará su tiempo. La confianza es algo que debe ganarse en cualquier relación duradera y tu nueva pareja también deberá hacerlo. Pero como decíamos antes, siempre que haya pasado un tiempo y te hayas recuperado de tan terrible hecho.

5. Obtener ayuda profesional si lo necesitas. No hay una manera correcta de hacer frente a la traición sexual pero no has de avergonzarte por buscar ayuda en un profesional ni sentir que padeces de locura. Un psicólogo o terapeuta puede darte las herramientas necesarias para seguir adelante, además de suponer una fuente de apoyo a la hora de cumplir con nuestras metas de superarlo.

Por supuesto superar los daños psicológicos de una infidelidad no es un proceso fácil y necesitarás de un gran esfuerzo para conseguirlo, pero si puedo asegurarte que se consigue, y que después, serás más fuerte para afrontar todo lo que nos pueda venir o incluso a elegir mejor a futuras parejas.