¿Cómo se prepara alguien para decirle a su pareja «quiero el divorcio»? Probablemente será una de las conversaciones más difíciles y dolorosas que jamás tendréis, incluso si ambos sabéis que el amor ya no está presente en vuestro matrimonio. Ambos probablemente recordareis esta conversación el resto de vuestras vidas.

Hay que tener en cuenta que si os divorciáis, la forma en la que afrontéis esta conversación marcará el tono del proceso legal que seguirá después. A continuación, te traemos algunos consejos importantes que pueden ayudarte a organizar tus ideas  y prepararte emocionalmente para este momento.

  1. ¿Tienes claro que estás tomando la decisión adecuada? Una vez que le digas a tu pareja que quiere separarte o divorciarte, no podrás echarte atrás. Debes tenerlo bien meditado antes de dar el paso.
  2. Por lo tanto, tómate tu tiempo y reflexiona con calma que decisión será la mejor. Tal vez quieras consultar con un terapeuta de pareja o discutir tu decisión con tus padres o amigos íntimos.
  3. No amenaces con el divorcio en una discusión. Esto es cruel y mina tu credibilidad. Si realmente quieres separarte o divorciarte, no digas nada hasta que estés tranquil@ y preparad@ para hablar y tengas claro que es lo qué le vas a decir.
  4. Cuando estés segura de tu decisión, es el momento de pensar en cómo le darás la noticia a tu cónyuge. Esto no debe hacerse apresuradamente, durante una discusión, o en un día importante para tu pareja o entorno familiar. Hacerlo en Navidad o en el día en el que empieza en un nuevo trabajo no es una muy buena idea.
  5. En el caso de que haya hijos de por medio, elige hablar con tu cónyuge en un día en el que ellos no estén en casa. Dile a tu pareja que quieres hablar. Puedes hacerlo en casa si te sientes más cómod@ y segur@ o elegir un lugar neutral como una cafetería o un parque. Si te preocupa su reacción, pídele a tu pareja que te acompañe a una reunión con un terapeuta donde podáis hablar sobre tu decisión.No lo hagas a través de una nota o mensaje de texto y salgas corriendo a menos que la seguridad sea tu principal preocupación. Esto es cobarde, injusto y hasta traumático para la otra persona.
  6. El objetivo es ser amable pero a la vez firme, direct@ y neutral. Por ejemplo, «He sido infeliz durante mucho tiempo, y nada parece ayudarnos a mejorar nuestra relación. Siento decir esto, pero he decidido que quiero el divorcio.» O, «Necesito un tiempo porque no soy feliz. Me gustaría separarme por un tiempo mientras recibimos asesoramiento matrimonial para ver si podemos arreglar nuestra relación.» La realidad es que el 13% de las parejas separadas se reconcilian.
  7. Prepárate para las reacción que pueda tener tu pareja. ¿Le sorprenderá tu decisión? Por lo general, la gente sabe que su relación no está bien pero se aferran a ella. Sea cual sea la reacción, no entres en una discusión, y no te pongas a la defensiva. Debes mantenerte en calma y decir algo así como: «Nuestro matrimonio se ha terminado, hemos hecho todo lo posible, pero no soy feliz y no puedo seguir así» o «Sé que esto no es lo que quieres oír, y lo siento». Evita todo tipo de acusaciones.
  8. Considera de antemano si vas a ser tú quien deje el hogar o si le pedirás a tu cónyuge que sea quien lo haga. Esto es solo algo temporal que se negociará más adelante. «Me gustaría que te quedaras en casa de… una o dos semanas hasta que podamos decidir los próximos pasos.» «Me voy a quedar con…  y me gustaría llevarme a los niños conmigo por unos días. Podemos hablar la semana que viene y ver.» Si crees que podéis seguir en la casa juntos hasta que el proceso de divorcio haya comenzado (o terminado) podrías sugerir esto.
  9. Reconoce las emociones de tu pareja y dale las gracias por escuchar lo que tenías que decirle. Si le ves mal puede ser tentador ofrecer consuelo, pero ten en cuenta que puedes ser peligroso dado que puede parecer que le estás dando esperanzas o un mensaje contradictorio. Habla con claridad sobre lo que has decidido pero se amable. «Sé que esto es doloroso, y quiero tratar de hacerlo de la manera más respetuosa posible.» «Ambos necesitamos tiempo para digerir esto, así que, ¿Podemos acordar no decirle nada a los niños o a nuestras familias hasta que decidamos juntos lo que les vamos a decir?»
  10. Da tiempo a tu pareja para procesar tu decisión antes de decírselo a a la gente incluyendo a tus hijos, o discutir los pormenores del divorcio. Cuando discutas el proceso de divorcio, no empieces por negociar el dinero, las propiedades o la custodia de vuestros hijos. Empieza por ver en que cosas estáis de acuerdo. Esto puede facilitar mucho las cosas.
  11. Si tu pareja es una persona violenta, haz un plan de seguridad para ti y tus hijos antes de tener la conversación sobre separaros. Los primeros días después de que se lo digas son los más peligrosos, ya que el abusador no tiene nada que perder. Habla con un abogado sobre cómo protegerte durante este período. Es posible que necesites obtener una orden de alejamiento o mudarse a otra casa más segura.
  12. Una vez que hayas compartido tu decisión con tu pareja, tendrás que hablar sobre cómo decírselo a tu familia y a tus hijos (si tuvierais hijos). Antes de hacerlo, y si tu cónyuge está de acuerdo en esperar, tómaos un tiempo para asimilar lo que acaba de pasar.

Es bastante duro dar esta noticia, casi tanto como recibirla. Por lo tanto, es vital que te tomes unos días o más para conseguir el apoyo de tus amigos o familiares, veas a un terapeuta y hagas algo de autocuidado para que puedas enfrentarte a los siguientes pasos difíciles y dolorosos que están por venir.

Cuando llegas a la conclusión de que quiere el divorcio o separación has de tener claro que deberás tener, ante todo, mucha calma y paciencia, estos procesos son lentos pero después de cualquier túnel siempre hay luz!