Hay mucha discusión en estos días acerca de las frustraciones sexuales que genera una relación monógama a largo plazo. El argumento es, por lo general, que la monogamia no es natural, sino algo impuesto por la sociedad. La satisfacción sexual, supuestamente, requiere de que haya variedad sexual y la novedad este presente en forma de diferentes parejas durante toda nuestra vida.

La infidelidad puede no parecer tan mala si el sexo monógamo con tu pareja se ha convertido en rutinario y aburrido. Y si uno no se siente incomodo con el engaño que supone una infidelidad, puede llegar a planteárselo en una relación a largo plazo.

Lo que raramente uno se plantea es como serán esas relaciones sexuales ocasionales con diferentes parejas. Y aquí la pregunta que cabe hacerse es ¿La realidad de las relaciones sexuales ocasionales está a la altura de la fantasía que se tiene sobre ellas?

¿Puede el sexo casual mejorar nuestra autoestima y nuestra convivencia en pareja?

Una de las motivaciones para tener sexo casual es la de aumentar nuestra autoestima. Nos imaginamos que si alguien que creemos muy sexy también piensa que nosotros somos sexys, entonces el sexo será la bomba. Sin embargo existen algunos problemas con esa fantasía.

En primer lugar, muchas veces las personas que nosotros consideramos sexys puede que no nos vean a nosotros de la misma forma. Nuestra autoestima sexual suele venirse abajo si ninguna de las personas que nosotros consideramos sexys tendrían sexo casual con nosotros a menos que tenemos que pagar por ellos. También se se daña nuestra autoestima si las únicas personas que quieren tener sexo casual con nosotros no nos resultan demasiado deseables.

En segundo lugar, supongamos que en alguna ocasión alguien cree que eres sexy y si que quiere tener sexo casual contigo. Sin embargo, y aunque el sexo pueda llegar a ser bastante bueno, aun existe la posibilidad de que tu orgullo salga herido. «¿Por qué esta persona no me ve como material de relación seria? ¿Soy lo suficientemente bueno para un revolcón, pero no para casarse conmigo o para que sea el padre de sus hijos? ¿No es mi personalidad lo suficientemente convincente?¿No me ve como alguien de éxito o lo suficientemente inteligente?»

El que nos vea solo como un “juguete sexual” o como el “rollo de una noche» también puede acabar afectando a nuestra autoestima, a pesar de que en nuestra fantasía disfrutáramos con el hecho de ser utilizados por alguien super sexy como un mero vehículo para obtener placer sexual.

Además el sexo casual no tiene el mismo tipo de intimidad emocional o vínculos afectivos que si están presentes en una relación romántica a largo plazo, evidentemente es más impersonal y sin ningún tipo de compromiso posterior. Eso has de tenerlo en cuenta.

¿Hasta que punto eres capaz de dejarte llevar con alguien que apenas conoces, con la que no te sientes comod@ y no tienes confianza ni intimidad? Tal vez por eso muchas personas sólo se sienten cómodos con el sexo casual cuando están borrachos. Necesitan alcohol para disminuir sus inhibiciones sexuales y poder dejarse llevar.

En una situación de sexo casual con una pareja ocasional cabe preguntarse hasta que punto el erotismo de la situación puede compensar la falta de afecto afecto y de sensibilidad que si tienes en una relación. Si no amas a la persona con la que estás teniendo relaciones sexuales, ¿Para qué molestarse tocarlos de una manera concreta o mostrar afecto o sensibilidad?

Todo suele ser más frió, más «falso», pudiendo llegar a generar incluso incomodidad. Eso es algo que no vemos en nuestras fantasías. Por no hablar de la sensación a la mañana siguiente cuando despertamos con esa persona extraña y todo el alcohol ha desaparecido del organismo dejando paso a una agradable resaca…

¿Es el sexo sin intimidad tan satisfactorio como el sexo con intimidad?

La idea de amigos con derechos es que, al menos, estás teniendo sexo casual con alguien con quien tienes cierta conexión personal, en contraposición con las citas casuales basadas en altas dosis de embriaguez. Cuantas más cosas sientes por la persona con la que estás teniendo relaciones sexuales y más se preocupa por ti y te entiende, mejores tienden a ser.

Al contrario, cuanto más sientes que la persona con la que estás solo te quiere para para bajar su excitación sexual, y menos se preocupa por ti, siendo indiferente a tus sentimientos y sin saber lo más mínimo de como eres como persona, aunque se trate de alguien educado, lo más probable es que tu satisfacción sexual se vea disminuida.

Si eres una de esas personas con un profundo miedo a la intimidad es posible que puedas preferir el sexo casual o más impersonal, y que a lo largo del tiempo te hayas intentado convencer de que este tipo de relaciones sexuales es mejor que aquel basado en la confianza aunque en realidad no sea así.

Pensamientos finales

No estoy diciendo que el sexo casual sea “malo” per se ni moralmente. Al fin y al cabo siempre será mejor que no tener relaciones sexuales. Si estás solo, deprimido y frustrado sexualmente porque estás sola, y no hay perspectivas a largo plazo adecuados a la vista, se le puede dar un impulso temporal autoestima, el placer sexual, y un poco de sentimiento de conexión.

En ocasiones puedes llegar a tener encuentros muy intensos y placenteros, generar cierta conexión para después cada uno tirar por su propio camino y quedaros con el recuerdo de un encuentro maravilloso (es decir, como un romance de verano antes de ir por su propio camino para la universidad). Lo que cuestiono es la idealización del sexo casual como se encuentra comúnmente en las películas porno, dado que muchas veces es un poco una lotería. Un encuentro sexual con un desconocido puede ser bueno, muy bueno o un completo desastre.

No se trata de idealizar excesivamente la intimidad sexual de las relaciones a largo plazo o de las relaciones monógamas, pero tampoco hay que devaluarla tanto como se hace. Debemos apreciar sus ventajas y desventajas. Del mismo modo, no hay que idealizar los placeres del sexo casual y la variedad sexual, sino apreciar sus ventajas y desventajas.

Debido al hecho de que el sexo suele estar impulsado por fantasías idealizadas que tenemos del mismo, y que muchas veces actúa en nuestra mente como si fuera un anti-depresivo, manifestándose como un deseo sexual incesante, la realidad es que la mayoría de experiencias sexuales tienen cierta tendencia a no estar a la altura de la factura que nos tocará pagar por ellas.

Por lo tanto, la próxima vez que tiendas a idealizar el sexo casual, debes ser consciente del hecho de que muchas personas tienen vidas sexuales incomodas e incompletas a pesar de gozar toda la libertad sexual del mundo, y puede que lo que realmente deseen es poder tener una mejor vida sexual basada en una relación estable y romántica como la que tienes tú.