Estás empezando a salir con alguien o en una relación pero no eres feliz. Hay momentos en los que dudas de tu cita o pareja, pero al momento siguiente ya te estás culpando a ti misma por ello por tener expectativas demasiado altas o creer que estás estableciendo estándares demasiado altos.

Pero ¿Y si no es así? Y es que es importante que tengamos expectativas con respecto a lo que queremos y esperamos de un posible pareja o del amor. Te lo contamos todo en el siguiente post:

Por qué no tienes que ajustar tus expectativas de pareja.

Es importante tener expectativas. De hecho las expectativas son la base de cómo quieres que te traten. Si no tienes expectativas, te conviertes en una especie de felpudo sobre el que caminará tu pareja. No es lo que quieres, ¿verdad?

Expectativas realistas

Por tanto no es tanto el no tener expectativas sino más bien el que esas expectativas sean realistas. Es posible que no sepas qué esperar de una relación sana. Para llevarlo un paso más allá con expectativas realistas, enumeramos las expectativas que deberías considerar tener y que son normales, por debajo de las cuales, no deberías conformarte con nadie.

1. Alguien que muestre interés en tus pasiones.

De una vez por todas: nunca bajes tus expectativas cuando se trata de este punto. Incluso si tu amor no entiende lo que estás haciendo, debe mostrar interés y apoyarte. Si es muy importante para ti, debería serlo para tu pareja. Después de todo, es una parte muy importante de ti.

2. Alguien que te respete.

Uno muy importante. Te mereces a alguien que se preocupe por tus sentimientos y escuche lo que quieres y necesitas. Eso es amor y respeto y no tiene nada que ver con grandes expectativas.

3. Alguien que pueda darte tu espacio.

No siempre podemos pasar con la otra persona todo nuestro tiempo libre. Además el tiempo para ti es extremadamente importante y tu pareja tiene que dártelo cuando lo necesites. El amor verdadero no significa que tengáis que estar todo el tiempo juntos sino que seáis capaces de respetar los espacios del otro.

4. Alguien que aprecie lo que haces por él o ella.

Desde tus pequeños detalles hasta tu comida casera y tus mimos: te mereces a alguien que sepa apreciar lo que haces. ¿Da por sentadas estas cosas? En este caso no dudes que sacar la señal de warning y estar alerta.

5. Alguien que aprecia tus defectos.

Tus perfectas imperfecciones. Nadie es perfecto, pero debes estar con alguien que pueda apreciar tus imperfecciones o al menos llevarlas bien. Por supuesto, pueden ser etiquetados como ‘ defectos ‘, pero él o ella tiene que aceptar que estas cosas te hacen quien eres.

6. Alguien que valora el tiempo que pasa contigo.

Tu tiempo es muy valioso. Es por eso que tu pareja o cita deberían valorar el tiempo que pasas con él / ella. Si estando contigo se pasa todo el rato mirando el movil o antepone quedar con otra persona antes que contigo mala señal.

7. Alguien que quiera saber activamente lo que está sucediendo en tu vida.

Tu amor debe querer estar involucrado en tu vida, y por lo tanto, esté interesado en lo que está pasando por tu cabeza y cómo están tus amigos y familiares, por ejemplo. Esta es una de las formas de crear esa conexión especial entre ambos.

8. Alguien que hace un esfuerzo por ti

Es muy importante que en ocasiones esté dispuesto a hacer algo que no sea necesariamente su primera opción solo porque te hace feliz a ti. Ese tipo de comportamientos son clave a la hora de construir una relación basada en la generosidad y la empatía.

9. Alguien que se preocupa por su salud física y mental

La salud mental es muy importante. Y salud física también, por supuesto. Debes querer lo mejor para ti en esta área. Esto puede parecer lógico, pero no todo el mundo se preocupa por la salud mental o física de su pareja.

Expectativas irrealistas

Por supuesto, no puedes esperar que tu pareja te trate como a un miembro de la familia real mientras tú no pones nada en la relación. Estas expectativas son muy poco realistas en el amor y acaban llevando al desastre. Tus expectativas deben ir acompañadas de un esfuerzo por tu parte o corres el riesgo de acabar pensando que el mundo está contra ti en el amor.