A menudo, las normas sociales y los estereotipos influyen en nuestras relaciones y en nuestra elección de pareja. “No aman por, sino a pesar de”, “el gran amor no existe sin sacrificios” y otras creencias similares alteran significativamente nuestra percepción de las relaciones e interfieren a la hora de construir relaciones de confianza y apoyo. Entender los mitos que giran en torno al tema del amor puede influir de forma significativa a la hora de llegar a ser más felices en pareja.
Te los mostramos aquí para que estés atenta!

Mito 1. Amar significa afrontar la vida solo si esa persona está contigo.

En casi todas las canciones de amor, novelas o series de televisión en la actualidad se dice que amar significa «no afrontar la vida sin tu pareja. Si él (ella) no está, el mundo pierde sus colores y todo está vacío y sin sentido.

El hecho de que una persona no pueda vivir sin la otra más que amor se denomina adicción y se forma a partir del miedo y la inseguridad. El amor es otra cosa. En él, ambos miembros de la pareja se sienten bastante bien el uno sin el otro, pero entienden que juntos son mejores.

¿Te reconoces? Si crees que no puedes vivir sin un compañero, piensa: ¿qué exactamente? ¿Qué es exactamente lo que no puedes vivir sin él? Un adulto es capaz de resolver el 99% de las dificultades de la vida por sí solo. Solo un bebé no puede sobrevivir físicamente sin una madre.

Puedes escribir en un papel lo que le parezca abrumador y pensar cómo afrontarlo. Para no entrar en una relación codependiente, es recomendable recordar que el amor y las relaciones son solo una parte de tu vida.

Mito 2. En una relación, debes sacrificarte. 

El ejemplo clásico de esta creencia es la esposa del alcohólico. La golpea, la humilla, la insulta, pero ella aguanta, sacrifica sus intereses. En una relación así, una mujer cree que el alcoholismo de su marido es su cruz y que sin ella él está perdido. Esta es una unión neurótica en la que no hay una gota de amor.

¿Te reconoces? Date cuenta de que en una relación basada en el amor y la confianza, nadie debe sacrificar sus propios intereses. Cada uno de los socios hace lo que le gusta sin perjuicio del otro. Si te consideras una víctima o estás salvando a otra, piensa en cómo esto te beneficia y si te compensa en términos de felicidad. La realidad que muchas veces oculta este «aguante» es una clara falta de voluntad para asumir la responsabilidad de tu propia vida y el miedo al cambio o a la soledad.

Mito 3. Una relación siempre debe ofrecernos resultados futuro.

Otro de los mitos es que una relación siempre debe ofrecernos planes futuros. Casa familiar, boda, niños… En la búsqueda del estatus social, las personas a veces olvidan que el significado de la relación en sí no es que nos ofrezca un sin fin de planes futuros sino disfrutarla aquí y ahora.

Hay mucha gente que tiende a preocuparse mucho por el futuro, o bien que viven ancladas en el pasado. Y detrás de estas preocupaciones, pasa desapercibida la alegría del momento. Y es que las relaciones no van de mañana o del próximo año. Deberías sentirte bien con ellas hoy. Por supuesto, existen dificultades y crisis temporales, pero con interés mutuo se pueden resolver fácilmente.

¿Te reconoces? Cuando los pensamientos te trasladen al futuro o al pasado, intenta detenerte y cambiar al momento «aquí y ahora». El siguiente ejercicio te ayudará con esto. Durante 2 horas al día, ya sea que pases tiempo con tu pareja o no, piensa solo en el presente.

Si sales a caminar, observa los detalles, siente el aire fresco atravesar tus pulmones. ¿Has quedado con alguna amiga? Trata de escucharla con atención y no pensar en lo que cocinarás para la cena. Cuando estés sola con tu pareja, procura hablar sobre los sentimientos y las emociones actuales y disfrutar de la comunicación.

Mito 4. Si me aman, entonces deben entender sin palabras. 

Desafortunadamente o afortunadamente, las personas no tienen la capacidad de leer la mente de los demás. Incluso si ha estado casada durante 10 años, es poco probable que tu pareja desarrolle habilidades telepáticas. A menudo, una persona por sí misma no puede comprender sus propios sentimientos, como para hacerlo con otra persona.

¿Te reconoces? Aprende a hablar abiertamente sobre tus deseos y necesidades, a recordar que no importa cuánto te quiera tu pareja, no podrá adivinar tus necesidades en cada momento. Lo que es banal y obvio para ti puede resultar incomprensible y extraño para otro. Es importante desarrollar habilidades de comunicación en ti misma si quieres construir relaciones sólidas y de confianza.

Mito 5. El amor de verdad puede cambiar a una persona. 

Muchas mujeres piensan que un “amor grande y brillante” es suficiente para cambiar a una persona. Aguantan pensando que algún día cambiará porque el amor verdadero todo lo puede. Desafortunadamente, no importa cuánto ames, un alcohólico crónico no se convertirá en abstemio, un sociópata no aprenderá a sentir y un novio infantil no traerá un millón de euros a casa. El amor no es una panacea para los malos hábitos, adicciones y rasgos de carácter.

Y si una persona construye una relación de acuerdo con el principio: «si lo hago todo bien, él cambiará», déjame decirte que no se trata de amor en absoluto. Se basa en un deseo neurótico de ser una salvavidas. Amar es aceptar a una persona tal como es.

¿Te reconoces? Acepta como un hecho que tú no eres la jefa suprema del universo y que no puedes cambiar radicalmente los rasgos de carácter de otra persona. Si está muy insatisfecha con el comportamiento de la otra persona, por ejemplo, te molesta que use expresiones malsonantes en tu presencia, qye vaya al bar por las noches, o que no quiera tener hijos, entonces debes buscar otro.

Al igual que nunca podrás un solomillo a partir de carne de albóndigas congeladas, tampoco podrás cambiar a nadie basándote únicamente en el amor.