A veces nos gusta tanto alguien que tendemos a salir corriendo detrás suya sin mirar atrás como alma que lleva el diablo. Y muchas veces el enfoque que deberíamos adoptar es justo el contrario. Tienes que pensar en cómo conseguir que un hombre te persiga y dejar de correr tú. Y ojo que esto no lo decimos nosotros. La psicología da muchas recomendaciones al respecto, aunque lo primero es comprender por qué la mujer necesita con tanta urgencia la atención del «hombre».

Después de todo, las tácticas de comportamiento dependen en gran medida de la situación específica de cada persona… Vale todo eso está muy bien pero la pregunta al final es ¿Cómo hacer que un hombre corra detrás de mí? Toda chica tiene un deseo natural de sentir amor y cuidado constantes por parte de su mitad.

Pero el tiempo apaga inexorablemente las pasiones que hierven al comienzo de una relación a pesar de que ninguna de nosotras queremos que nuestro romance termine. ¿Cómo hacerlo? Los psicólogos no prometen que con estos consejos vayas a vivir en una fiesta de emociones constantes, pero saben cómo asegurarse que, incluso un día sin su ser amado, le parezca una eternidad a cualquier hombre.

Esto es lo que recomiendan los expertos:

♥ Rodea a tu pareja de cuidados y atenciones pero sin pasarte. Tienes que ser ingeniosa y no intrusiva. Trae té exactamente en el momento en que quiera beber algo caliente o hazle un masaje relajante en un momento de intensa tensión. Esa atención vale mucho, y solo se requiere un poco de sensibilidad.

♥ Trata de convertirte en una consejera sabia y amiga de su pareja. Se consciente de todos sus asuntos, experiencias y pensamientos. Ayúdalo a tomar decisiones, escuchándolo y guiándolo suavemente (nunca empujando). Un hombre siempre necesitará un aliado así y se sentirá solo sin él.

Siempre trata de verte guapa. Aunque dicen que rápidamente te acostumbras a la belleza y que dejas de notarla, eso no es motivo como para volver a casa y pasarte todo el día con tu misma bata y con la cabeza sucia. Se sabe que un hombre ama con los ojos. Y una apariencia atractiva es un requisito previo para mantener el romance en una relación.

♥ Trata de irte abriendo poco a poco. Los hombres adoran todo lo inaccesible y misterioso. En esto son como niños. Por lo tanto, no reveles inmediatamente tus secretos a tu amor. Es recomendable estirar los secretos durante toda la vida juntos, y cada vez, en cuanto empiece a pensar que ya lo sabe absolutamente todo, sorprenderle con alguna novedad o detalle.

Crea tradiciones entre los dos. Por ejemplo, bésalo siempre antes de irte y deséale un buen día. O inicia algún tipo de ritual nocturno (beber té, ver películas, etc.). En general, crea una tradición familiar entre los dos, sin la cual tu hombre se sentirá incómodo y le darás un motivo menos para separarse.

Desafortunadamente, a veces la relación termina sin que podamos hacer mucho. Y no pocas veces, por iniciativa del hombre, cuando la mujer menos se lo espera de él. Por supuesto, tales situaciones pueden provocar un verdadero shock, y algunas mujeres quieren hacer todo lo posible para que ese «villano» se arrepienta de lo que hizo, y quiera volver arrastrándose ¿Cómo se puede lograr esto?

  • No muestres tu sufrimiento. No pretendas en absoluto que la ruptura le provocó preocupaciones.
  • Díle adiós con una sonrisa. Dale las gracias por el tiempo tan agradable que habéis pasado juntos, o mejor aún, sorpréndele con algo como un pastel de despedida y siéntate a esperar. Lágrimas, histeria, arrepentimiento por lo que está dejando escapar…¡Cualquier cosa puede pasar!
  • Trata de aprovechar al máximo la soledad temporal. Haz una actualización de vestuario, programa una cita con una esteticista, ve al gimnasio, etc…
  • Si tienes la fuerza para coquetear un poco, hazlo. Tarde o temprano, los rumores sobre esto le llegarán y los celos pueden despertar.
  • Sácalo de tu cabeza. Quizás este último consejo pueda considerarse el más sabio para las mujeres que han sido abandonadas. Involucrarse en atraer la atención de alguien que no te ha apreciado es una mala idea. Sí, la venganza puede ser dulce, pero ¿de qué sirve? ¡Es mejor tachar todo lo viejo y construir una nueva vida feliz, donde definitivamente habrá un compañero fiel, a quien incluso un día sin ti le parezca una eternidad real!