A muchas personas les gustaría saber con exactitud y antelación si su relación tiene perspectivas de futuro y si vale la pena invertir tiempo y esfuerzo en sacarla adelante o quizás sea mejor no continuar con ella. Son muchos los factores que influyen a la hora de determinar si dos personas son compatibles y si merece la pena seguir con una relación o no. En este post te traemos los 6 que consideramos más importantes.

1. Compatibilidad fisiológica

La compatibilidad fisiológica incluye no solo la sexualidad, sino también las preferencias relacionadas con la vida cotidiana, con la convivencia. Por ejemplo, muchas parejas se separan porque simplemente no se ven: una de las partes es madrugadora, mientras que la otra vive de noche. Se refieren a factores que influyen sobre todo en el estilo de vida de cada uno. Si vuestros estilos de vida son muy diferentes es también complicado que podáis llegar a encajar perfectamente.

2. Compatibilidad intelectual e intereses comunes

A muchos les parece que este no es un parámetro tan importante, pero pasa a primer plano cuando las personas viven juntas el tiempo suficiente. El amor ardiente pasa, la vida cotidiana comienza y si las personas no tienen nada de qué hablar y no tienen nada que compartir, lo más probable es que se separen. Muchos intentan salvar esta relación por sus hijos, pero al final tanto los niños como los padres sufren como resultado. Por tanto, por encima de las mariposas que se sienten con el enamoramiento, es importante que haya cosas que os gusten e interesen a los dos. 

3. Compatibilidad emocional

El temperamento, la dinámica del contacto (con qué frecuencia una persona quiere estar sola y con qué frecuencia, junto a la otra persona) o la apertura emocional son algunos de los factores que forman parte de lo que se entiende como contacto emocional. Por ejemplo, si una persona es muy emocional y abierta, y la otra es cerrada y reservada, puede que al comienzo de la relación no les importe demasiado esta diferencia, pero cuanto más avancen, más difícil se volverá para ambos.

Después de todo para la persona emocional que necesita cercanía, el cierre de su pareja puede ser considerado como una ofensa o como una forma de desprecio hacia ella. Esto puede conllevar a que cada uno interprete el comportamiento del otro en base a sus ideas  pudiendo dar lugar a grandes problemas. Además, ambos extrañarán la respuesta simétrica de su pareja.

4. Edad psicológica

No todas las personas, junto con su edad biológica, adquieren una psicológica, es decir, maduran, se independizan, se realizan en una profesión y son capaces de resolver tareas y problemas de la vida. El hecho de que tu pareja tenga problemas con la responsabilidad, a la hora de ser independiente, con la capacidad de mantenerse por sí misma o de plantearse objetivos y luchar por ellos, puede suponer un grave problema para la continuidad de la relación.

Cuando uno de los miembros de una relación es bastante más maduro o que el otro, existe el terrible riesgo de que uno se acabe convirtiendo en el padre/madre de su pareja, generándose un desnivel que puede hacer que esta se derrumbe. Es importante que la edad psicológica sea mas o menos similar para una relación de pareja sana y equilibrada.

5. Compatibilidad de valores

Los valores hacen referencia al nivel de ética y madurez espiritual de cada una de las partes de la pareja. Si las personas no coinciden en valores, esto afecta lo mismo que la incompatibilidad intelectual: en el mejor de los casos, los socios no tendrán nada de qué hablar, y en el peor de los casos, puede estallar una guerra ideológica irreconciliable entre ellos sobre quién tiene razón y qué valores son los «buenos».

¿Qué significa coincidir en valores? Por ejemplo, eres una persona honesta para quien hacer trampa es un comportamiento indigno y tu pareja es de los que piensa que en el mundo en el que vivimos, si no haces trampa, no llegarás a ningún sitio. O resulta que tu pareja es pacífica y  budista, y tú piensas que todos los culpables deben ser castigados con severidad.

Estas diferencias en vuestra forma de pensar, a menos que uno sea capaz de cambiar de opinión y de valores, lo más normal es que vayan aumentando con el tiempo. Y no todas las personas están dispuestas a cambiar de opinión por el bien de una pareja.