Muchas veces pensamos que nuestros problemas de salud tales como problemas cardíacos, derrames cerebrales, infartos u otros problemas graves proceden de otros problemas físicos, de una mala alimentación, de la falta de deporte…Pero rara vez pensamos que estos problemas puedan venir de nuestras emociones.

Y es que los fracasos en el amor también conocidos como amor no correspondido, pueden ser una causa importante de problemas de salud. Una ruptura se puede sentir a nivel físico con síntomas como un nudo en la garganta, tensión en el plexo solar o pinchazos en el corazón. Por eso usamos el término «corazón roto». Todo esto se debe principalmente a los procesos que tienen lugar en nuestro cerebro. Vamos a verlo con más detalle:

1. El dolor emocional se siente como un dolor físico

Un estudio en el que se aplicaron resonancias magnéticas en personas que sufren de amor no correspondido, mostró que durante este período usaban las mismas partes del cerebro que cuando experimentaban dolor físico. Algunos estudios han comparado la intensidad del dolor de un «corazón roto» con un dolor físico casi insoportable.

Además hay que tener en cuenta que el dolor físico dura lo que las emociones negativas permanezcan en nuestro cerebro, pudiendo durar incluso más tiempo que muchos dolores físicos o enfermedades, sobre todo en el caso de rupturas traumáticas.

2. Síndrome de abstinencia

Otro estudio con resonancias magnéticas mostró que mientras sufrimos problemas amorosos, se activan las mismas partes del cerebro que en las personas adictas cuando abandonan ciertas drogas duras como la cocaína o los opioides.

El síndrome de abstinencia que se siente tras una ruptura con un ser querido puede interferir de forma muy negativa en nuestra vida normal: interfiere con el pensamiento, la concentración o el desempeño de muchas tareas. Por tanto es fundamental comenzar a ver las rupturas emocionales como una patología grave y, en consecuencia, ser comprensiv@ y benevolente con un@ mism@.

3. Es fácil quedarse atrapado en pensamientos obsesivos

Cuando sufrimos una ruptura amorosa y nos rompen el corazón, el cerebro generará todo un torrente de pensamientos sobre nuestro ex: el recuerdo de la frase que una vez dijo, momentos vividos,… Cada vez que esto sucede, la herida emocional comienza a sangrar nuevamente y los síntomas de abstinencia se desencadenan nuevamente.

Ser consciente de los desafíos y dificultades que te esperan después de una ruptura dolorosa te ayudará a tratarte a ti mismo en esos períodos con más cuidado, con la cantidad necesaria de compasión por ti mismo y a tirar menos de autocrítica. Comprender los mecanismos que se desencadenan en tu cabeza cada vez que vuelves mentalmente a tu relación, te ayudará a decidir limitar el contacto con esa persona para tratar de superarlo cuanto antes. Cuanto menos pensamiento tengas lamentando el pasado, más rápido te recuperarás del trauma emocional.

En cualquier caso, si ves que te cuesta mucho sobrellevar el dolor de una ruptura y que no consigues superarlo por ti misma, te recomendamos acudir a un especialista para que te de las pautas necesarias para conseguirlo y supervise tu evolución. No hay que avergonzarse por necesitar ayuda en momentos tan complicados. Piensa que al final lo importante es estar bien.